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domingo, 16 de mayo de 2010

KUCHING (BORNEO MALAYO)

 Aqui esbozamos el recorrido trazado en Borneo (malayo e indonesio)  y Java durante 1 mes. Comienza en Kota Kinabalu y termina en Vietnam, donde estamos ahora.

Con sus 743,330 kilómetros cuadrados, Borneo es la tercera isla más grande del mundo, dividida políticamente entre Malasia, Indonesia y Brunei. Antaño estaba constituida por una selva prácticamente impenetrable.
Este atardecer pertenece a la ciudad de Kuching, desde el apartamento con vistas de Ivana y David (ver capítulo Whitsunday Islands, Australia). Una escala previa antes de nuestro salto a Indochina.

 Detalle del camino el día que hicimos una excursión a los pueblos dayak de la zona. Fuimos de la mano de  Saloma, una chica local  que nos llevó a ver su casa...

...y las  cascadas donde jugaba cuando niña.
Iaaaaiaiaaaaaaaaaaaaaaah,...
otro grupo de cascadas. Qué divertido!!
David, apasionándose por el mundo de la fotografía.

Conocido por Saloma and Co. como "Jungle Spa", era literalmente eso: Un lugar idílico donde deleitar cuerpo y mente con la fuerza y el  fluir del agua.
Saloma, una chica a la par de bella, simpática y muy comunicativa.
La hora de la comida (que es siempre),en una longhouse.Se come lo que  la tierra ofrece...
Por ejemplo estas deliciosas frutas cuyo nombre no conseguimos acordarnos.
También nos obsequiaron con unas ricas frutos que nos parecieron hermanos de los tamarindos.
Este lindo pajarito es un imitador nato de voces.Aqui lo tenían enjaulado para las delicias de los locales.

jueves, 13 de mayo de 2010

TANJUNG PUTING Y LOS ORANGUTANES

Unos cuantos saltitos más en nuestras estimadas líneas aéreas y llegamos a Pankalanbum. Esta ciudad es la puerta de entrada al Tanjung Puting National Park. Teníamos claro que una de nuestras prioridades en Borneo era ver a los orang utah (hombres de la selva en malayo) en libertad. La experiencia en Sepilok no fue satisfactoria, así que lo intentamos ahora en Indonesia...

A punto de zarpar en Kumai, donde cogimos este "klotok" (por el ruido de su motor) río arriba hacia la jungla de nuevo, pero esta vez sin caminar.



Apacible viaje observando la naturaleza desde la rivera.
Nos reencontramos con los Hornbirds
Y también con los tímidos monos Proboscis, de gran nariz y barriga (que muestro en estas fotos ajenas porque nuestro objetivo no da para tanto).


Pero los protagonistas son los orangutanes. Les encanta el agua fría... anda, como a nosotros.


Una monada... o dos
Y algún que otro gibón espabilado.
Mientras, nosotros hacemos la vida en nuestro pequeño "crucero". Ana en la ducha de la tarde. Sobre la cubierta también comíamos y dormíamos (con mosquitera, por supuesto).

Haciendo amigos. La experiencia, inigualable.


Con otros mejor cierta distancia. Aún así no estábamos a más de 10 metros de este colosal macho dominante (tuvimos mucha suerte de que estuviera por allí). Las protuberantes mejillas empiezan a crecerle cerca de los 20 años de edad. El amigo de la foto puede pesar unos 120 kg y... ¡hay que verlo columpiarse y trepar!
Nuestro guía, Banderas (al parecer su padre se lo puso en honor a nuestro internacional actor pero no nos cuadra mucho cronológicamente), aprovechando que había una guitarra a bordo en el previo a la merienda.
¿Se entenderá esto como flexibilidad paternal?
Últimos acordes para un atardecer de película.

En fin, muchas fotos a cada cual más enternecedora, pero tampoco queremos aburrir. Simplemente si alguien está interesado en tener un contacto cercano con estas maravillosas criaturas en libertad, que sepa que quizá este sea el mejor lugar del mundo para ello.

domingo, 9 de mayo de 2010

KALIMANTAN: TREKKING JUNGLERO CASCABELERO

Nos aventuramos tierra adentro y tras 4 horas de furgoneta compartida con otras 14 personas intermitentemente, en una conducción atroz basada en tocar la pita para todo, adelantamientos límite y música para el trance, llegamos a una pequeña aldea del interior donde cogimos una camioneta, esta vez, que nos dejó por caminos de tierra a 2 horas andando de nuestro destino final: un grupo de casas donde pasaríamos la noche antes de comenzar la pateada por la jungla. Parece que la auténtica jungla no está tan cerca como parece. De hecho, la tala indiscriminada en Borneo es uno de los problemas medioambientales mayores a nivel mundial. 

Más información:

Por el camino nos tropezamos con dos elegantes bueyes, aunque algo tímidos.
Ana llega sudorosa al primer poblado donde estaban estirando cortezas de canela.



Mamá local




Lavando cuerpo y colada




La primera noche en una longhouse
(casa familiar) La velada amenizada con fondo de karaoke y lecciones de malayo.


La vida tiene lugar a ras del suelo
Entrando en jungla.





Cruzándonos con unos de los miles de ríos.

Lo primero, subir 



Hermosas vistas... vírgenes.

Caminante no hay camino. Se hace camino al andar.....aunque a veces cuesta más. Fue una tremenda paliza, aderezada  por las chapuzas profesionales del guia independiente que nos aventuramos en contratar. Budi tenía buenas intenciones, pero una falta de profesionalidad enorme en cuanto a su rol de guía.





Buscando un vado permanente-mente


Esta cara de felicidad momentánea puede cambiar radicalmente al encontrar sanguijuelas buscándose el pan por tus piernas. Para Ana supuso afrontar una de sus fobias ocultas, pero el grito que dió, ni tarzán, oiga....






Primeras casas tras 7 duras horas de caminata.


No where bridge



Escena que hubiese hecho las delicias de Paul Gaughin. Secando el arroz en estas plataformas







Pasarela de entrada a nuestra segunda morada. Como para llegar ebrio a casa....



Pasamos la velada pelando cacahuetes para la boda de la hija que era la semana siguiente. Estas familias viven de la recolección de estos y otros frutos.
Parecían no acabarse nunca, pero lo pasamos bien pues es el momento donde se comparten las experiencias de la jornada. Mis chistes parecían hacerles gracia.










"Dormimos" en la zona comunal de la longhouse, con una esterilla como colchón, lluvia tropical de fondo y el tótem para los buenos espíritus presidiendo la sala.


Magnífica obra de ingeniería civil. Pero para magnificos,  los pulmones y el gps natural de nuestro guia local. Fumaba negro sin tino durante todo el camino, no daba muestras de cansancio, sed o emoción alguna.

Parada para disfrutar de unas fabulosas cascadas

Ana se decantó por la zona spa-masajes

El último grito en actividades de aventura ya no es el kite surf, ahora lo que mola es el Bambú-rafting.
Para conseguir el chaleco salvavidas que aparece en la foto (4 tallas mayor), tuvimos que mover literalmente Roma con Santiago. Antes de eso, nos ofrecieron un neumático gigante como alternativa....

El barquero era como el de Siddartha, pero mucho más intrépido....nos dió un buen susto cuando se cayó fuera de la barca en una maniobra.

Dentista contento con su trabajo, aunque poco demandado. Sin comentarios el tema dental. Parece que se estilan las caries bien ennegrecidas en las paletas (cuando las hay).

El Durian: La fruta más exótica y más apreciada. Casi un icono cultural.
Es como comerte un higado perfumado hecho natilla compacta. Una experiencia tan sensorial que no entedemos como el Bulli no te lo ofrece nada más entrar.
Su intensa pestilencia conlleva  a que en algunos lugares su consumo esté prohibido.